El viaje de Cooltra ilustra un principio que muchos fundadores de software puro pasan por alto: cuando tu producto tiene componentes físicos, el software debe construirse alrededor de la operación física, no al revés.
Sus primeras versiones de tecnología estaban fuertemente influenciadas por lo que el equipo de operaciones realmente necesitaba — no por lo que los inversores esperaban que pareciera una "empresa de tecnología".