Nik Storonsky tenía una frustración específica: como alguien que viajaba frecuentemente por trabajo, pagaba comisiones de conversión de divisas del 3-5% en cada transacción en el extranjero. Construyó solo la tarjeta prepagada con tipos de cambio reales. Nada más.
Este enfoque en un problema doloroso, resuelto completamente, para un tipo específico de usuario creó un ajuste producto-mercado que se difundió a través del boca a boca. Revolut solo comenzó a expandir características después de probar el modelo central con más de 100.000 usuarios.